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Ya están aquí los Marijeses de Guernika

En Guernika-Lumo estos días se vive de noche. Sus habitantes han iniciado ya las tradicionales rondas nocturnas por las calles de la villa foral para anunciar a bombo y platillo que llega la Navidad. Hablamos de los Marijeses, un grupo coral que, durante las 9 madrugadas previas al nacimiento de Jesús, entonan cantos antiguos en euskera que hablan de alegría, del buen comer, de la Navidad.

Se trata de un espectáculo digno de ver y no solo por la belleza de sus suaves melodías, sino por el mérito que tiene pasar la fría madrugada a la intemperie llenando cada rincón con su cuidado repertorio.

La cita tiene lugar cada día, del 16 al 24 de diciembre, entre las 4 y las 6 de la mañana. El frío, la lluvia o el sueño no son un impedimento para los Marijeses que, año tras año, cumplen con esta tradición ancestral. La Navidad por estos lares no sería lo mismo sin su presencia.

El origen de la tradición.

Se remonta al siglo XVI, cuando un grupo de 50 hombres integraba esta rondalla de anunciación de la Navidad. A partir de los años 80, las mujeres empezaron a incorporarse también a esta tradición. Los tiempos cambian y hay que avanzar con ellos.

Aunque su origen no está del todo documentado, se cree que los Marijeses proceden de una antigua pieza teatral que derivó en estas emotivas rondas nocturnas. Las 3 melodías con las que entonan los cánticos podrían corresponder a los dos actos y el epílogo de una obra escénica. De hecho, uno de los aspectos más llamativos de esta representación es la teatralidad con la que los Marijeses realizan el espectáculo nocturno: se aproximan a cada parada, se arrodillan y comienzan a entonar sus suaves coplas.

Además, con el paso del tiempo, han conseguido ir recuperando cada vez más sonatas antiguas, hasta ir ampliando este repertorio repleto de tradición y antigüedad. Con ellos, van culminando los 3 recorridos diferentes que les llevan hasta el último rincón del municipio.

Dicen los expertos y entendidos que el nombre de Marijeses viene de la combinación de María y José. De hecho, las canciones hacen referencia a los misterios de la Virgen y la Navidad pero interpretados con alegría y matizados siempre por las tradiciones euskaldunas.

Un espectáculo que no hay que perderse.

En las madrugadas frías de diciembre, los Marijeses nunca están solos. Los acompañan amigos y familiares, antiguos componentes y todo aquel que quiera disfrutar de esta bonita tradición. Pocos son los vecinos de Guernika-Lumo que no han pasado por los Marijeses. La Navidad por estos lares no existiría sin estas rondas centenarias.

En la madrugada del primer día, el punto de encuentro es el atrio de la iglesia de Santa María. Los cantores visten de manera informal y no llevan ningún símbolo religioso. Allí se organizan y, arrodillados, entonan el canto de salutación. Después emprenden el camino hacia la siguiente parada. Y, cada madrugada, durante 9 días, se repite la puesta en escena: el solista canta la primera estrofa y el resto del coro le responde con cantos en euskera. Así, hasta culminar un magnífico repertorio de 28 coplas que cantan de memoria.

Durante su particular recorrido, el coro hace paradas en iglesias y conventos del municipio pero también frente a los hogares de autoridades destacadas o de antiguos Marijeses. En estos casos, los destinatarios del homenaje reciben las coplas desde su balcón o su ventana y agradecen el tributo. Además, los vecinos de Guernika van saludando al grupo encendiendo o apagando las luces de sus casas a su paso.

Pero estas rondallas navideñas también van evolucionando conforme se acerca la Navidad. Los 4 primeros días las llamadas Coplas Viejas se entonan con una melodía más sobria y solemne. A partir de ahí, la entonación se torna más alegre y animada hasta llegar a la última noche, cuando los cantos se hacen más animados y jubilosos para anunciar el nacimiento de Jesús.

Precisamente, la madrugada del 24 de diciembre, último día de rondalla, se realiza una ronda extraordinaria a las 8 de la mañana, acompañada de una colecta entre los vecinos de Guernika.

Se trata de un evento singular, basado en una tradición centenaria, que nadie debería perderse. Nuestro reconocimiento a los Marijeses por su entrega y voluntad para convertir estas frías madrugadas de diciembre en un espectáculo emotivo, entrañable y de una belleza emocionante.

Camaltec Ibérica

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